El cambio climático está transformando los patrones de precipitación en el norte de la Península, generando nuevas incertidumbres sobre la gestión del agua y la prevención de desastres. Así, según el informe Diagnóstico avanzado de cambio climático en Bizkaia, elaborado por la Diputación Global de Vizcaya y Global Factor, las proyecciones climáticas indican que, aunque el número total de días de lluvia podría disminuir en el futuro, las precipitaciones serán más intensas y concentradas en menos días.
Además, los datos presentados sugieren que la cantidad máxima de precipitación en 24 horas podría incrementarse en el futuro, lo que supone un desafío significativo para la infraestructura urbana y las zonas fluviales de Vizcaya, con consecuencias como:
- Aumento del riesgo de inundaciones, ya que el suelo no tiene tiempo suficiente para absorber grandes volúmenes de agua en cortos periodos de tiempo.
- Desbordamientos de ríos, saturación de los sistemas de drenaje y daños a viviendas e infraestructuras críticas.
- Agravamiento de la situación en municipios con rías o litorales debido a la combinación de precipitaciones más concentradas y el aumento del nivel del mar.
Estos datos son extrapolables a la franja del Cantábrico. Galicia, Asturias y Cantabria también están en riesgo de sufrir eventos más extremos, con un mayor número de episodios de lluvias torrenciales. La Universidad de Vigo predice un aumento de días con precipitaciones intensas en otoño e invierno, con el consiguiente riesgo de inundaciones.
La lucha contra el cambio climático pasa tanto por la mitigación como por la adaptación al mismo, para atenuar y reducir sus impactos. Planificar con precisión las respuestas a los eventos climáticos extremos no solo protege a la población y minimiza los daños materiales, sino que también ayuda a una gestión más eficiente de los recursos hídricos.
Ante esta realidad, contar con herramientas avanzadas de predicción se vuelve imprescindible. FAST, nuestra plataforma de Inteligencia Artificial, permite anticiparse a estos fenómenos al integrar datos de múltiples fuentes, como parte de la estrategia para adaptarse a los efectos del cambio climático. Y es que, gracias a su capacidad de análisis predictivo, FAST ayuda a municipios e infraestructuras a prepararse con antelación ante episodios de lluvias extremas y posibles inundaciones.
FAST proporciona información clave para mejorar la resiliencia de municipios, infraestructuras e industrias, optimizar la gestión del agua y reducir el impacto ambiental de las inundaciones, alineándose con estrategias de sostenibilidad y disminución de emisiones.
La prevención es clave para reducir los efectos del cambio climático. Si quieres saber cómo FAST puede ayudar a tu municipio a gestionar el riesgo de inundaciones, solicita una demo y descubre su potencial en la protección del territorio.










